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La inflación reprimida nazi y el milagro alemán

Los tiempos del dominio nazi sobre Alemania fueron tiempos de desmesura, represión y miedo. La política económica reflejó claramente esos rasgos, sobre todo en los años finales de ese régimen totalitario. Algunos textos de Wilhelm Röpke sintetizan con claridad lo sucedido. Vale la pena citarlos in extenso.

Desde 1933, el nacionalsocialismo alemán ha demostrado que un Gobierno dispuesto a todo es capaz de convertir una inflación abierta en inflación reprimida manteniendo la presión de la inflación sobre precios, salarios, tipos de cambios y cotizaciones de valores mediante una economía coercitiva que lo abarque todo (control de divisas, racionamiento, inmovilización de precios y de salarios, regulación del consumo, fiscalización del capital y de las inversiones…). (…) Pero cuanto más aumenta la inflación tanto más se acentúa la presión, que se trata de compensar mediante la economía coercitiva. Y tanto más amplia y desconsiderada ha de ser también la economía coercitiva para poder detener la creciente presión de la inflación…”[1]

Se trataba de un Gobierno que, urgido de recursos para financiar un enorme y creciente gasto público, promovió una inflación que luego “prohibió”, mediante un sistema de economía de guerra cada vez más estricto. Continúa Röpke:

“A medida que el efecto inflacionista de dinero hace subir precios, costes y tipos de cambio, el cada vez más amplio y elaborado aparato de la economía coercitiva intenta contrarrestar esta subida mediante medidas policíacas. La inflación reprimida se convierte así en un sistema de valores coactivos ficticios, que suele estar inseparablemente unido al usual sistema económico del colectivismo (…) La distorsión de todas las relaciones de valores, la coexistencia de mercados `oficiales´ y `negros´ y el antagonismo entre quienes rigen el mercado y el Estado, que lucha desesperadamente por conservar su autoridad, conducen al fin a una situación caótica, en la que falta prácticamente toda clase de orden (…) El camino de la inflación reprimida termina, pues, en el caos y la paralización”[2].

Luego de la derrota bélica de Alemania no existía consenso, en materia de política económica, acerca de la estrategia para superar el pesado legado del régimen nazi. En esas circunstancias, algunos pensadores (como Alfred Müller ArmackWilhelm Röpke y Walter Eucken, entre otrosy varios políticos (como Konrad Adenauer y, en particular, Ludwig Erhard), promotores de lo que venían llamando como “economía social de mercado”, supieron aprovechar las posiciones que ocupaban para, a partir de 1948, impulsar un programa de reformas económicas.

El problema central a enfrentar era, dicho en breve, una mezcla de inflación y colectivismo. La reforma tuvo dos componentes. Por un lado, crear disciplina en materia monetaria y fiscal. Por el otro, la eliminación del “…aparato de represión (precios máximos, racionamiento y los demás elementos de la economía coactiva), volviendo a la libertad de los mercados…”[3]. En el marco de este segundo componente, se prestó especial atención a promover un ambiente de efectiva competencia, limitando cualquier tendencia a la concentración económica y al surgimiento de monopolios. De este modo, “del caos y del marasmo de la economía planificada inflacionista surgieron las dos columnas de un auténtico orden económico: la fuerza directora e impulsora que radica en los precios libres y la estabilidad del valor del dinero”[4].

La reforma contó con detractores desde su comienzo, incluidos, por cierto, los funcionarios estadounidenses que ejercían la autoridad en determinados ámbitos en la Alemania ocupada. PeroErhard y otros impulsores de la economía social de mercado mantuvieron la confianza en lo que hacían y se dedicaron a convencer a sus compatriotas, con sentido pedagógico y habilidad política, sobre la conveniencia de las medidas adoptadas. Al cabo de pocos años los resultados obtenidos en materia de crecimiento y bienestar fueron tan favorables que el período fue calificado por algunos como el del “milagro alemán”.

Varios autores, sin embargo, sin desmerecer esta notable experiencia, han sostenido que, en realidad, no hubo nada milagroso en lo que ese país logró. Afirman, en tal sentido, que los resultados alcanzados eran los que debían esperarse si eran ejecutadas, con la prudencia necesaria, políticas liberadoras del emprendimiento económico. El propio Erhard afirmó que “Lo que se ha llevado a cabo en Alemania… es todo lo contrario a un milagro. Es tan sólo la consecuencia del esfuerzo honrado de todo un pueblo que, siguiendo principios liberales, ha conquistado la posibilidad de volver a emplear iniciativas humanas, humanas energías”[5].

Es correcto, pues, considerar que la economía social de mercado es, básicamente, economía de sentido común. Tal vez lo que resulte impresionante sea que, luego de largos años de dominio totalitario y en un entorno mundial de creciente estatismo, Alemania Federal hubiese mostrado semejante sindéresis. Esta reforma “…de elección en elección, fue ampliando la base política de la economía de mercado, al principio muy escasa, llegando por último a obligar a los socialistas a admitirla y borrar poco a poco de sus programas los dogmas típicos socialistas de la planificación económica y de la socialización”[6].

La gran lección de la economía social de mercado para la historia ha sido que cambios económicos y sociales profundos y favorables pueden ser logrados si se piensa y actúa con sensatez.

Roberto Casanova
@roca023

Publicado originalmente en Prodavinci
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[1] Röpke, Wilhelm (2007).

[2] Ibíd.

[3] Ibíd.

[4] Ibíd.

[5] Erhard (1989).

[6] Ibíd.

Venezuela entre los últimos lugares en productividad

 VENEZUELAProductividad

Ginebra, 4 de septiembre, 2013 (AFP).- América Latina sigue teniendo bajas tasas de productividad, pese al sólido crecimiento de los últimos años, según el índice de competitividad 2013-2014 publicado el miércoles en Ginebra por el Foro Económico Mundial (WEF).

Chile encabeza la clasificación regional (34º puesto sobre 148 países), por delante de Panamá (40), Costa Rica (54) y México (55). Brasil pierde este año ocho puestos respecto al anterior y queda en el 56º. Venezuela (134) y Haití (143) ocupan los últimos lugares.

A nivel mundial Suiza encabeza la clasificación por quinto año consecutivo, seguida de Finlandia y Singapur. Alemania sube dos puestos y se coloca cuarto y Estados Unidos gana otros dos y se ubica en quinto lugar. España es 35º, justo después de Chile.

La región latinoamericana “sigue afectada por un funcionamiento de las instituciones débil, infraestructura deficiente e ineficiencia en la asignación de factores de producción”, indica en un comunicado el WEF (World Economic Forum).

Ello es producto “de un nivel insuficiente de competencia y de una brecha en materia de formación y capacitación, tecnología e innovación, que impide a muchas compañías avanzar hacia actividades de mayor valor añadido”, añade.

Los demás países de la región están ubicados así en esta clasificación (htpp:://www.weforum.org/gcr): Perú (61), Ecuador (71), Uruguay (85), Bolivia (98), Nicaragua (99), Argentina (104), Honduras (111), Paraguay (119), Venezuela (134) y Haití (143).

Socialismo beneficia a productores de arroz de EEUU

Arroz 1

Arkansas, 20 de agosto, 2013.- Steve Orlicek, productor de arroz de Arkansas, está viviendo el sueño americano. Es dueño de un negocio próspero y pasa sus vacaciones en las Bahamas.

Por improbable que parezca, Orlicek es uno de los beneficiarios de las políticas económicas socialistas del fallecido presidente Hugo Chávez, según indica un artículo de Sara Schaefer publicado por The Wall Street Journal.

Resulta paradójico, indica el diario, que las políticas de la revolución socialista de Chávez se hayan convertido en “fuente de dinero para los sistemas capitalistas que él deploraba”.

Durante sus 14 años en el poder, añade el artículo, Chávez apostó por la nacionalización de grandes fincas y controles de precios de los alimentos. Sin embargo, estas políticas llevaron a Venezuela de exportador a importador de arroz.

En la primera mitad de este año, las exportaciones de arroz de EEUU a Venezuela sumaron $94 millones, un alza de 62% con respecto a 2012, según el Departamento de Agricultura estadounidense.

Entre los principales beneficiarios de las políticas de Chávez se encuentran Orlicek y otros estadounidenses.

Gracias a las ingentes exportaciones y el aumento de los precios, Orlicek dispone de tecnología de punta en su finca. Sus modernos tractores, que cuestan alrededor de $230.000 cada uno, usan sistemas de GPS de $15.000 que pueden conducir los tractores por sí mismos.

Orlicek reconoce que se ha beneficiado de las políticas socialistas de Venezuela, pero se identifica con los agricultores venezolanos.

“Chávez ‘realmente destruyó’ la agricultura venezolana. Me gustaría ver que la industria se recupere y estoy seguro de que a los agricultores allí también les gustaría”.

Uno de ellos es Eloy Álvarez, quien nació en España y llegó a Venezuela en 1940. Se compró un terreno y pasó 60 años cultivando la tierra. A principios de la década de 2000, la finca estaba produciendo su máximo de 7 toneladas métricas de arroz al año.

Pero en los últimos años, su suerte cambió. Con el control de precios y la inflación, se le hizo difícil adquirir equipos. Dejó de comprar tractores y en su lugar trató de arreglar los viejos. Sin embargo, el control de las importaciones le dificultó comprar los repuestos.

“En la actualidad, produce alrededor de 30% menos que en el pasado (… ) Sin embargo, a pesar de los problemas, muchos agricultores como él no abandonan el campo. Si lo hacen, sus tierras ociosas corren el riesgo de ser confiscadas por el Estado”, dice el artículo.

“Tenemos que salir de esto”, dijo Álvarez refiriéndose al declive agrícola. “Pero el daño ha sido muy grande”.

Fuente: El Universal

Venezuela: cómo vivir con la inflación por las nubes

Inflación

Caracas, 5 de agosto, 2013 (BBC Mundo).- Sólo el 36,4% de Siria y el 40,8% de Irán superaban en marzo el 24,2% la inflación anualizada de Venezuela, según las últimas cifras disponibles del Fondo Monetario Internacional que permiten hacer una comparación global del índice de precios.

De hecho, al revisar las estadísticas del FMI, Venezuela está codo con codo con el 22% anual de Bielorrusia, país que fue el “campeón mundial” de la inflación en 2012 (con casi 60%).

Tanto Irán y Siria, como también Bielorrusia son estrechos aliados políticos de Venezuela fuera de América Latina. Pero la nación sudamericana es la única de este grupo que no está en medio de una guerra civil o sometida a sanciones económicas por parte de Naciones Unidas o la Unión Europea.

Al contrario, Venezuela tiene las reservas probadas de petróleo más grandes del mundo (bajo control del Estado), y al país ingresan cada año unos US$85.000 millones por concepto de exportaciones de crudo.

No obstante, la familia común venezolana padece la escasez recurrente de bienes básicos y además tiene que hacer malabarismos y apretarse el cinturón para no sucumbir ante una cesta de la compra que cada vez supone un golpe más duro para el bolsillo.

Apretándose el cinturón.- “Hace un año en mercado gastaba 2.500 bolívares (US$396, al cambio oficial), ahora no bajo de 4.000 (US$634) y sólo con lo necesario. Ya no compro chucherías (dulces), nada de helados o chocolates”, le contó a BBC Mundo Josefina, ama de casa jubilada residente en un barrio acomodado del este de Caracas.

Es decir, esta jubilada, que describe la situación que vive el país como “crítica”, ha sobrellevado la inflación a base de evitar gastar en lo no esencial.

“Para la limpieza, por ejemplo, antes compraba productos específicos para baldosas, poceta (inodoro)… Ahora me tengo que aguantar con uno genérico para el baño”, agregó.

Por su parte, Fabiola, empleada de hogar residente en el peligroso y depauperado barrio de Petare, casualmente también comenta que al hacer mercado hace un año gastaba 2.500 bolívares y ahora 4.000, aunque en su caso es para una familia de tres.

Al igual que Josefina, Fabiola se las arregla renunciando a cosas, aunque más básicas. “Antes compraba casi de todo, hasta carne, ahora de carne nada, echo de menos la carne, pero es que está todo muy caro”, le dijo a BBC Mundo.

“El pescado ya me tengo que ir cohibiendo. Gracias a que el pollo tiene el precio regulado (lo puedo comprar), aunque es difícil conseguirlo”, agregó.

Fabiola dejó de acudir a la red estatal Mercal, atractiva por sus precios subvencionados, pero que normalmente se caracteriza por enormes filas de compradores, lo que obliga al consumidor a llegar al filo de la madrugada para conseguir puesto que tenga probabilidades de comprar el producto.

“Hay gente que amanece en la puerta del Mercal. Hay que estar allí desde las cuatro de la mañana para alcanzar a comprar algo y la verdad es que no vale la pena arriesgar la vida saliendo a esa hora por Petare”, dijo.

40%.- Cuando se revisan las cifras oficiales del Banco Central de Venezuela (BCV) se aprecia que la inflación anualizada -según los últimos datos disponibles- se acerca a 40%.

Nada más en la primera mitad del año, el índice de precios subió 25%, lo que ya supera el costo de la vida anualizado que estimaba en marzo el FMI.

Sólo en el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas, en lo que va de año, los precios han subido más de un 31%.

Por poner un ejemplo concreto, el huevo –alimento de alto consumo que no está sometido a precios regulados– hace un año se decía que se había “disparado” a los 40 bolívares (US$6,3) por un cartón de 30 unidades.

El ascenso del producto, por lo visto, no ha hecho más que acelerarse y con ese dinero, en la actualidad, sólo se puede adquirir una docena.

Eso, entre otras cosas, porque es un producto que no está en la lista de los sometidos a control de precios del gobierno, como lo están el pollo, la leche o el pan, entre otros.

Estos continúan a precios asequibles para los venezolanos, el problema es que son los afectados por la escasez, desaparecen recurrentemente de las estanterías.

El presidente Nicolás Maduro habló recientemente de un “sobrecalentamiento del consumo” para explicar la inflación en Venezuela.

“Lo vamos a corregir, a resolver con más producción. También estamos trayendo algunos productos”, dijo el presidente en un acto público en junio. Según el Instituto Nacional de Estadística, Venezuela importa el 30% de los alimentos que consume.

El objetivo declarado por el ministro de Finanzas, Nelson Merentes, es reducir la inflación a valores de un solo dígito en 2014. El ministro afirmó la semana pasada que incluso prevé que, al tiempo que se acelere el crecimiento, se ralentice la subida de precios.

“La inflación, no es que se va a reducir su monto global, pero sí se va a desacelerar con respecto al primer semestre. Es decir, que parece que no vamos hacia esa vía que plantean algunos analistas”, dijo aludiendo a quienes hablan ya de “estanflación”, inflación con estancamiento.

“La mayor del mundo en 2013″.- Sin embargo, no son pocos los analistas poco optimistas. Uno de ellos es el economista Jesús Casique, director de la consultora Capital Market Finance, quien prevé una aceleración de la subida de precios para los últimos meses del año.

“El último trimestre va a repuntar. Tenemos que tomar en cuenta el próximo incremento salarial y que el último trimestre las empresas pagan bonos y aguinaldos, lo que tiene impacto en la demanda y los precios”, le dijo Casique a BBC Mundo.

El analista explica la altísima inflación del país por las políticas del gobierno de incrementar la cantidad de dinero en circulación y el alto nivel de gasto público, el “desorden monetario y el desorden fiscal”, afirma.

“La liquidez monetaria ha crecido un 64% de julio 2012 a julio 2013, y así es imposible controlar la inflación”, le dijo Casique a BBC Mundo.

Además, señaló que en su presupuesto el gobierno estima sus ingresos sobre la base de un precio del barril de petróleo que equivale a la mitad del valor del barril de crudo en el mercado.

“El diferencial son recursos extraordinarios que maneja el Ejecutivo a su libre discrecionalidad, lo que impulsa el gasto y hace que el presupuesto ejecutado resulte en hasta un 40% más que el inicial”, agregó.

Tampoco olvida otros elementos, como la devaluación de febrero de un 46,5%, las tres tandas de aumentos de los salarios decretados por el gobierno, así como la baja productividad que aqueja al país.

Para Casique, la inflación cerrará 2013 entre un 46% y 48%.

“El FMI habla de 27%, pero esa previsión es de abril. Ya es inviable, sólo en el primer trimestre la inflación acumulada es de un 25%. La de Venezuela será la mayor inflación del mundo en 2013″.

 

Nuevo Sicad: un fiasco anunciado

Gerver-Torres1Hay ideas que apenas se enuncian, se sabe que son disparatadas. Si alguien dice que está pensando en montar una venta de aires acondicionados en el polo norte, uno sabe de inmediato que muy probablemente fracasará. Lo mismo ocurre con los anuncios gubernamentales sobre el nuevo (¡otro más!) sistema complementario de administración de divisas. Según estos anuncios, a partir de ahora habrá subastas de divisas por regiones, por industrias y por naturaleza jurídica de quienes las requieran. Les faltó decir que se organizarán también por grupos de edades, religión, sexo, color y altura de los demandantes. Uno puede advertir de entrada que ese esquema fracasará porque el mundo tiene una larga y riquísima experiencia en materia de esquemas cambiarios que permite saber que mientras más complicados sean éstos, menos eficientes resultan y más difícil que sobrevivan. Por eso, lo que predomina en el planeta son esquemas cambiarios muy simples: un tipo de cambio único para todas las transacciones. Pensar en organizar subastas por regiones y por industrias hace suponer que habrá numerosos tipos de cambio: la industria metalmecánica del Estado Carabobo tendrá un tipo de cambio distinto al de la industria metalmecánica del Estado Zulia, que a su vez será distinto a la del sector agrícola de ese mismo estado. Mientras el gobierno inventa y trata de poner en marcha un esquema cambiario tan extraño como ese, el problema de fondo en materia cambiaria más bien se agrava. El país tiene una absoluta y creciente dependencia de una sola fuente de divisas que es el petróleo. Las inversiones extranjeras –otra fuente de divisas- se han reducido igualmente a su mínimo. Mientras tanto, la demanda sigue exacerbada porque además de las necesidades de importación de una economía que ha visto desaparecer la producción interna, está la desesperación de los venezolanos por sacar fuera del país cualquier bolívar de que dispongan para protegerse de un modelo económico en el que nadie confía. Por supuesto, el nuevo sistema de administración de divisas permitirá al régimen seguir beneficiando o penalizando a grupos y sectores con absoluta discreción, al tiempo que alimenta la corrupción en su entorno. Pero con seguridad, para el país y la economía en su conjunto el nuevo SICAD será otro fiasco más. gerver@liderazgoyvision.org

“Venezuela muestra el peor desempeño de las grandes economías de la región”

América-Latina

Caracas, 17 de junio, 2013.- En su informe trimestral Econométrica refleja que el desempeño económico de los últimos cuatro años de Venezuela “es el peor en cifras de crecimiento. La política económica llevada a cabo en el país es la gran responsable de este resultado”.

La consultora refiere que la economía regional que mejor desempeño mostró en el primer trimestre es la peruana, que suma cinco trimestres con el mayor crecimiento de todas. El tamaño de la economía peruana se incrementó en 4,8% respecto al primer trimestre de 2012.

La segunda economía con mayor crecimiento fue la chilena que se expandió en 4,1%. Pese a que también sufrió una desaceleración, ya registra catorce trimestres consecutivos de crecimiento económico.

En tercer lugar con un crecimiento de 2,8% se ubica Colombia, misma cifra que Argentina. Colombia presenta una leve desaceleración mientras que Argentina parece recobrar algo de impulso.

En quinto lugar aparece Brasil (1,9%) que luego sufrir una profunda desaceleración en 2012, comienza a aumentar su ritmo de crecimiento. En sexto lugar se ubica la economía mexicana con una expansión de 0,8%.

Finalmente, de las grandes economías de la región la que menor crecimiento experimentó fue Venezuela. Si bien la mayoría de las economías de la región sufrieron una disminución en su ritmo de crecimiento, este cambio fue mucho más pronunciado en Venezuela que pasó de crecer 5,5% en el último trimestre de 2012 a 0,7% en el primero de 2013.

graficoeconometrica1

Para la firma Econométrica el comienzo de año ha resultado difícil para la nación. “El fallecimiento del presidente, un nuevo proceso electoral, la devaluación y la dificultad en el acceso a las divisas, condicionaron el desempeño económico”.

Aunque el Producto Interno Bruto (PIB) creció durante el primer trimestre de este año en 0,7%, según cifras oficiales del Banco Central de Venezuela (BCV), la economía sufrió una desaceleración.

El 0,7% de crecimiento obtenido durante enero-marzo de 2013 contrasta con los cuatro trimestres previos, en que la economía se había expandido a una tasa superior a 5%.

Por su parte, la inflación también ha experimentado una importante aceleración en lo que va de año. Por diversas razones en 2012 la tasa de variación de los precios no registró aumento. Algunos economistas coinciden con Econométrica al señalar que “estuvo represada”, entre otras causas por la no devaluación.

Aunque ya a finales del 2012 la inflación había comenzado a aumentar, fue durante el primer trimestre de 2013 donde los incrementos de los precios se han hecho sentir en la población venezolana.

De acuerdo con el BCV en el primer trimestre del año la inflación anualizada cerró en 25,1%. Desde el cuarto trimestre de 2011 no se registraba una inflación mayor. Las cifras del mes de abril continuaron mostrando el aumento de la inflación, al cerrar en 29,4%.

Para Econométrica la inflación continuará con una tendencia ascendente el resto del año, “y se le sumarán las dificultades en el abastecimiento”. También estima que el acceso a las divisas seguirá siendo “restringido” y no descartan “una nueva devaluación, bien sea de forma oculta en algún mecanismo como el Sicad o directamente modificando el tipo de cambio oficial. “A medida que se retrase más lo primero se hace más factible lo segundo”.

“La contracción de la economía probablemente se prolongará hasta 2014”

Econométrica refiere que aunque todavía es muy pronto para predecir “cuan profunda y prolongada será la recesión, esto dependerá en gran medida de las políticas económicas que avance el gobierno. Probablemente la contracción de la economía venezolana se prolongue hasta algunos trimestres de 2014”.

Además, la consultora expone en su informe trimestral que las tres recesiones anteriores fueron precedidas por una desaceleración del crecimiento:

• En 1998 la economía pasó de crecer 7,6% a 2,7%, para luego contraerse 3,5%.
• En 2002 el PIB pasó de crecer 5,6% a 2,1% y luego se redujo en 4,4%.
• En la última recesión, entre 2009 y 2010, la economía pasó de crecer en 3,9% a 0,7% y luego se contrajo en 2,5%.

La desaceleración que ocurrió en el primer trimestre del año supera la ocurrida en la última recesión. La economía pasó de crecer 5,5% a 0,7%; “es muy probable que la economía entre en terreno negativo”.

Exportaciones no han logrado revertir tendencia decreciente

En el primer trimestre las exportaciones pasaron nuevamente a “terreno negativo”, al contraerse de forma anualizada en 0,8%; esto luego de haber tenido un desempeño favorable en el último trimestre de 2012.

“Este es quizás el aspecto más preocupante de todos”, refiere Econométrica al agregar que “las exportaciones venezolanas no han logrado revertir una tendencia decreciente que se originó desde finales del año 2005″

De acuerdo con las cifras de la balanza de pagos difundidas por el BCV en su informe trimestral, durante el primer trimestre del año las importaciones se ubicaron en US$ 13.916 millones. Si se comparan con el primer trimestre de 2012 se incrementaron en 1,5%.

Mientras que las importaciones continuaron aumentando, las exportaciones se contrajeron. Durante el primer trimestre del año se exportaron US$ 22.200 millones. Esta cifra es 13,7% inferior a lo exportado en el primer trimestre de 2012.

Nuevamente las exportaciones se contraen y esta vez lo hicieron a la mayor tasa desde el tercer trimestre de 2009. La caída se dio tanto en las exportaciones petroleras (-13,4%), como en las no petroleras (-21,4%).

Durante el primer trimestre del año el 96,3% de las exportaciones venezolanas fueron petroleras. El saldo en la balanza de bienes fue favorable en US$ 8.284 millones, inferior al US$ 12.020 millones del primer trimestre de 2013, es también el menor saldo desde finales de 2010.

Fuente: Noticias24.

La economía de ser pobre

CarlosGoedderEl premio Nobel de economía 1979 recayó en Theodore W. Schultz (1902-1998), economista estadounidense. Su obra se dedicó a temas indispensables para este siglo que amanece: la pobreza y el capital humano.

Schultz hubo de interrumpir sus estudios secundarios para ayudar en la granja familiar. Consiguió ingresar en la Universidad de Wisconsin y luego se movió a la Universidad de Chicago. Como decano de esta universidad firmó los acuerdos académicos que en 1960 permitieron incorporar estudiantes desde la Pontificia Universidad Católica de Chile. Fueron estos estudiantes quienes luego emprenderían desde cargos públicos las reformas que modernizaron la nación chilena.

El interés de Schultz por la economía de la pobreza procedió de analizar la economía agrícola. Como él señaló en su Conferencia Nobel: “La mayoría de la gente pobre del mundo se ganan la vida con la agricultura, así que si conociéramos la economía de la agricultura, entenderíamos mucho de la economía de ser pobre”.

El hallazgo de Schultz, indispensable para desmitificar las reformas agrarias, es que el problema de los agricultores dista de ser tener tierras. La tierra es un factor que puede hacerse más productivo con tecnología; el desafío es tener acceso a estas técnicas que hacen más productivo el suelo. Siguiendo la Conferencia Nobel de Schultz: “Mientras la tierra per se no es el factor crítico en ser pobre, el agente humano lo es: inversiones para mejorar la calidad de la población pueden aumentar de manera significativa las perspectivas económicas y el bienestar de la gente pobre”. El acceso a la educación es fundamental para mejorar la calidad de la población.

Schultz denuncia que el gobierno desconfía de la capacidad emprendedora de los agricultores pobres y frecuentemente pretende asumir por cuenta propia el papel que cumplen infinidad de pequeñas granjas privadas. La agricultura es un sector donde impera la descentralización y donde el hogar está íntimamente involucrado a la granja como unidad productiva, incluyendo el papel fundamental de la mujer. Schultz opina que los gobiernos han sido ineficaces en reemplazar a la multitud de pequeños empresarios agrícolas y de modernizar la agricultura. Las distorsiones de precios que introduce el Gobierno disuaden al campesino de desplegar sus habilidades emprendedoras. Esta es una gran tragedia en el campo venezolano.

Para el premio Nobel, la gran falacia al estudiar a los ciudadanos y países pobres es considerar que la teoría económica convencional no funciona. Ciertos científicos sociales y políticos demagogos cometen un error que se vende muy bien al público: los pobres son distintos y merecen teorías nuevas. Es falso. Los pobres toman decisiones como el resto de la gente y lo hacen con habilidad. Ante las mismas limitaciones de recursos que enfrentan los pobres, seguramente decidiríamos igual que ellos.

En sus estudios de campo, Schultz se encontró con una familia de alegres agricultores pobres. Indagando el motivo de su felicidad -estamos hablando de finales de los años 1950-, le señalaron que habían conseguido enviar a sus hijos a la universidad y ellos dejarían atrás la pobreza. A partir de esta experiencia, Schultz formalizó el concepto de “capital humano”.

Desde al menos Simón Rodríguez y Domingo Sarmiento, los educadores nos hablan de cómo la educación puede sacarnos de la pobreza y la barbarie. El mérito de Schultz es incorporar esa intuición en el capital humano. El capital humano de los economistas incorpora dos dimensiones: el sacrificio que se hace por la educación y el valor presente de sus beneficios futuros. Esto es: la educación tiene costos y quita recursos a la generación de ingresos y consumo en el hogar; por otra parte, las familias donde se opta por educar calculan que en el futuro se generarán beneficios que hoy día compensan esas renuncias. La educación y la salud crean capital humano, incluyendo temas como el cuidado infantil, nutrición, vivienda, vestido y uso del tiempo libre. Schultz aboga porque las cuentas públicas los reflejen como inversión en lugar de como gasto.

No obstante, Schultz advierte: “estas inversiones en países de bajo ingreso han sido exitosas en mejorar las perspectivas económicas cuando no han sido disipadas por inestabilidad política.” (Su Conferencia Nobel, en idioma inglés, está en Internet: http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/economics/laureates/1979/schultz-lecture.html)

cedice@cedice.org.ve / @cedice

Un dato mucho más preocupante que la inflación

GerverTorres3Los bancos centrales se han vuelto cada vez más relevantes para el buen desempeño económico de los países. Tanto es así que hasta gobiernos de grandes potencias buscan los mejores candidatos para que los dirijan, incluso fuera de sus fronteras nacionales.

Inglaterra, tierra de legendarios economistas, decidió ofrecerle la presidencia de su banco central a Mark Carney, quien la asumirá luego que termine su periodo como máxima autoridad monetaria de Canadá, su país de origen. Carney es un profesional de larga y brillante trayectoria profesional por lo que goza de gran prestigio en los círculos académicos y financieros internacionales.

En Estados Unidos se discute hoy sobre el sucesor de Ben Bernanke, cuyo segundo periodo al frente de la Reserva Federal termina en pocos meses.  Bernanke ha hecho  uso de sus investigaciones y profundo conocimiento sobre la gran depresión de los años treinta,  para enfrentar las tormentas financieras recientes. Ahora, para elegir su sucesor se considera entre otras opciones,  la de nombrar en el cargo al actual presidente del Banco Central de Israel. Se trata de otro extraordinario economista;  Stan  Fischer, quien entre otras posiciones, se desempeñó como  Vicepresidente del Fondo Monetario Internacional y fue también el  tutor de Bernanke en su tesis doctoral en economía (summa cum laudem) en el  Instituto Tecnológico de Massachusetts. Fisher, por cierto, nació en África y se hizo ciudadano estadounidense en los años setenta.

Por su parte, en Venezuela,  nuestro Banco Central acaba de producir dos noticias. Una se refiere a la tasa de inflación del mes de abril. Esa tasa de 4,3% casi nos garantiza que para este año continuaremos siendo la economía más inflacionaria del mundo. La segunda noticia se refiere a la designación de su nuevo presidente. Se trata de Edmée Betancourt. Sabíamos poco de ella, por lo que decidimos apelar a  Google. Allí encontramos que es ingeniero industrial y que fue ministra de comercio y presidente de Bandes, durante el actual régimen. Nelson Bocaranda dice que “es parte del grupo ideológico de Giordani y se la acusa de manejar con poca transparencia el Banco de Desarrollo Económico y Social así como viajar con sus familiares en las misiones asignadas”.

Entre las dos noticias que han salido del Banco Central hay una estrecha relación. Cuando se lee una de las declaraciones que ha dado la nueva presidente del Banco Central se entiende esa relación: “El control de precios va a continuar; ha sido positivo y en beneficio de la población”.  Tal vez a Edmee Betancourt no le ha llamado la atención que la economía con más controles en America Latina, Venezuela,  es también y por mucho,  la de mayor inflación.

gerver@liderazgoyvision.org / @gervertorres

¿Qué hacer?

GerverTorres3Bajo ese título un equipo chavista produjo un documento reseñado por la prensa nacional e internacional, que contiene un diagnóstico de la situación económica del país y una propuesta para la acción.

Tres elementos resaltan de su lectura. Lo primero es el reconocimiento de la gravedad de la situación actual. Allí hablan de una “bomba económica atómica que ya estalló”. La prosa describe un descomunal desastre: la contracción económica que se encuentra ya en curso, el desmesurado déficit fiscal, la elevada inflación, el acelerado endeudamiento, el colapso de la producción nacional, el fracaso de las estatizaciones, la intensa fuga de capitales, el agravamiento de la dependencia petrolera, entre otros síntomas de la debacle económica.

El segundo elemento interesante en el documento, y que resulta bastante original en el chavismo, es que la responsabilidad de esa de-bacle no se le atribuye a la cuarta república, ni al imperialismo yanqui, ni a ningún otro agente externo. La responsabilidad se le imputa al propio gobierno, al equipo económico que “no entiende” de política económica.

El tercer elemento que destaca es la inconsistencia entre la precisión del diagnóstico y la vaguedad y naturaleza confusa de la propuesta para salir adelante. Para salir del desastre los autores proponen profundizar la revolución, y eso se traduce en “todo el poder para las comunas”. Los autores saltan sin paracaídas, de los grandes problemas estructurales y desequilibrios macroeconómicos que describen, como la mayor dependencia petrolera y el enorme déficit fiscal, a las comunas como solución.

En todo caso hay que reconocer la valentía de un diagnóstico tan descarnado como el que comentamos. Ojalá tengan la misma valentía para intentar validar sus propuestas de solución. Entonces tal vez entenderán que así como Lenin y sus sucesores no pudieron llevar la Unión Soviética a ninguna parte, el Socialismo del Siglo XXI tampoco tiene destino. 

gerver@liderazgoyvision.org