Posts Tagged ‘ Chávez ’

Fernando Mires

1. Elecciones parlamentarias son en una democracia un procedimiento formal en donde perdiendo o ganando es posible reordenar la correlación política de fuerzas mediante sustituciones y nuevas alianzas. No ocurre lo mismo en un marco determinado por una dictadura militar. En esas circunstancias las elecciones son llevadas a cabo en un ambiente lleno de miedos, incertidumbres y dudas, y por si fuera poco, en un espacio extremadamente polarizado donde no caben alternativas intermedias.

Las elecciones bajo una dictadura no cumplen, luego, la función de reordenar el juego político. Mediante elecciones, muchas veces fraudulentas, los dictadores buscan obtener una nueva carta que les permita aumentar su poder, esta vez por la vía de la legitimación pública. No son las elecciones, como en las democracias, un fin en sí. Son un simple medio de un proyecto que culminará con la toma del poder total. De ahí que para los dictadores las elecciones son sólo batallas que hay que ganar para, en un momento dado, destruir políticamente a sus enemigos. Esa es la razón por la cual los dictadores, en las raras ocasiones en que pierden elecciones, no reconocen los resultados.

Mas, por otro lado, la pérdida de legitimación política – y este es el riesgo que corren los dictadores al convocar a elecciones- ha sido en muchas ocasiones el comienzo del fin de cada dictadura, a menos de que la dictadura acepte la chance de la democratización del poder, decidiéndose a compartir algunas partes de ese poder, con la oposición. Está quizás de más decir que en la historia no hay ni un solo ejemplo parecido. En efecto, es mucho más fácil que una democracia se convierta en una dictadura a que una dictadura se convierta en una democracia. Ese es también el dilema que probablemente enfrentará el gobierno militar de Chávez a partir del 26 de septiembre del 2010. Naturalmente no faltará quien opine que ese dilema es falso porque el gobierno de Chávez no es en sentido estricto una dictadura, o por lo menos, no es una dictadura clásica. (más…)

 

Felipe Benites Campos, Coordinador de programas de Liderazgo y Visión, evalúa los cambios de opinión del presidente Chávez, a razón de la crisis económica mundial.

 


No había terminado de hablar, cuando una dirigente sindical me interrumpió, diciendo que eso seria en mi país, donde el presidente hacia cualquier tipo de anuncios a cada momento, que se podían cumplir o no, pero que en Costa Rica, la palabra del Presidente se tomaba como un compromiso y un hecho a cumplir. (más…)

 

Tenemos la tarea de reposicionar en el mundo la marca Venezuela. Había viajado a La Paz, capital del Estado de la Baja California en México, a prestar asesoría en la formulación de un proyecto. Mi contraparte, muy amablemente, me fue presentando diferentes profesionales mexicanos, hasta que uno de ellos, con la mayor sinceridad, dijo: “que mal estaremos que nos viene a asesorar un venezolano”.

Hasta en Jordania

No era el primer incidente de ese tipo que vivía. Un tiempo atrás, en Jordania, asistía también con un grupo de profesionales de diferentes países, a realizar un trabajo para el Banco Central de ese país. Nos reunimos con el representante de la institución, le entregamos nuestras tarjetas de presentación, y éste comenzó a tratar de adivinar, por los apellidos de cada uno de los participantes, de dónde procedíamos. Llegó mi turno. ¿De España?, me preguntó. No, de Venezuela, respondí. Su reacción fue similar a la del mexicano: “Es difícil pensar cómo nos puede ayudar alguien de Venezuela; un país que está en una situación tan precaria”.

Por supuesto que comentarios como los anteriores son totalmente absurdos. La calidad profesional de una persona no puede juzgarse a partir de la situación en que se encuentre el país del que procede. Aún así, estamos marcados de alguna manera por el apellido que llevamos, el país del que procedemos, etc. Los prejuicios son un componente humano que está presente en todas nuestras valoraciones. Nos obliga, cuando somos víctimas de ellos, a un doble esfuerzo para superarlos.

Desvalorización

Entre los múltiples efectos de la prolongada gestión de Hugo Chávez en el país, está la desvalorización que ha producido en el exterior de todo lo venezolano: su gente y sus productos. Aparecemos todos los días en la prensa mundial con una marca que no hace sino desvalorizarse, y que al hacerlo desvaloriza todo lo que se le asocia. Por ello, además de todos los problemas internos, tenemos además la tarea de reposicionar en el mundo la marca Venezuela.

gerver@liderazgoyvision.org