Posts Tagged ‘ Democracia ’

Fernando Mires

1. Elecciones parlamentarias son en una democracia un procedimiento formal en donde perdiendo o ganando es posible reordenar la correlación política de fuerzas mediante sustituciones y nuevas alianzas. No ocurre lo mismo en un marco determinado por una dictadura militar. En esas circunstancias las elecciones son llevadas a cabo en un ambiente lleno de miedos, incertidumbres y dudas, y por si fuera poco, en un espacio extremadamente polarizado donde no caben alternativas intermedias.

Las elecciones bajo una dictadura no cumplen, luego, la función de reordenar el juego político. Mediante elecciones, muchas veces fraudulentas, los dictadores buscan obtener una nueva carta que les permita aumentar su poder, esta vez por la vía de la legitimación pública. No son las elecciones, como en las democracias, un fin en sí. Son un simple medio de un proyecto que culminará con la toma del poder total. De ahí que para los dictadores las elecciones son sólo batallas que hay que ganar para, en un momento dado, destruir políticamente a sus enemigos. Esa es la razón por la cual los dictadores, en las raras ocasiones en que pierden elecciones, no reconocen los resultados.

Mas, por otro lado, la pérdida de legitimación política – y este es el riesgo que corren los dictadores al convocar a elecciones- ha sido en muchas ocasiones el comienzo del fin de cada dictadura, a menos de que la dictadura acepte la chance de la democratización del poder, decidiéndose a compartir algunas partes de ese poder, con la oposición. Está quizás de más decir que en la historia no hay ni un solo ejemplo parecido. En efecto, es mucho más fácil que una democracia se convierta en una dictadura a que una dictadura se convierta en una democracia. Ese es también el dilema que probablemente enfrentará el gobierno militar de Chávez a partir del 26 de septiembre del 2010. Naturalmente no faltará quien opine que ese dilema es falso porque el gobierno de Chávez no es en sentido estricto una dictadura, o por lo menos, no es una dictadura clásica. (más…)

 

Liderazgo y Visión, en alianza con las organizaciones Futuro Presente y Opción Venezuela, crea Prepárate Venezuela, un programa de formación dirigido a jóvenes entre 18 y 25 años que busca fortalecer las redes de activismo democrático en el país.

El objetivo es fomentar el liderazgo joven comprometido con una noción de democracia que trascienda lo electoral, y que a la vez comprenda los retos que presenta la realidad socioeconómica y cultural del país para generar propuestas alternativas para la sociedad.
Más de 200 líderes juveniles venezolanos serán seleccionados para formar parte de la experiencia. Prepárate Venezuela se llevará a cabo en ocho (8) ciudades importantes del país: Barquisimeto, Maracay, Maturín, Mérida, Porlamar, Puerto La Cruz, Puerto Ordaz y San Cristóbal.

¿Quieres más información? http://www.preparatevenezuela.org

 


El 23 de enero de 1958, marcó la historia política de Venezuela y la caída de uno de los regimenes dictatoriales más absolutistas que haya tenido el país. Fue el día en el que Marcos Pérez Jiménez, fue sacado del poder por rebelión y participación popular. Fue el responsable de numerosos abusos y atropellos, contra la sociedad civil e incluso las Fuerzas Armadas, y la mañana del 23 de enero de 1958 éstas últimas, decidieron salir a las calles para acabar con la dictadura del entonces presidente de la República de Venezuela.

El 27 de mayo de 2007, tras 50 años de historia, a la planta televisiva Radio Caracas Televisión le es negada la renovación de su concesión para transmitir en señal abierta a todo el territorio nacional. Esta decisión de gobierno, trajo consigo importantes manifestaciones populares que signaron un marcado rechazo, y abrieron el compás para la discusión sobre la libertad de expresión en Venezuela, sus condiciones, destino y desarrollo. (más…)

 


Gabriel García Márquez
BOHEMIA
Marzo de 1958

El 1° de mayo del año pasado -fiesta del trabajo- los curas párrocos de Venezuela leyeron en los púlpitos una carta pastoral del arzobispo de Caracas, Monseñor Rafael Arias. En ella se analizaba la situación obrera del país, se planteaban francamente los problemas de la clase trabajadora y se evocaba en sus términos esenciales la doctrina social de la Iglesia. Desde Caracas hasta Puerto Páez, en el Apure; desde las solemnes naves de la catedral metropolitana hasta la destartalada iglesita de Mauroa, en el territorio federal amazónico, la voz de la Iglesia -una voz que tiene 20 siglos- sacudió la conciencia nacional y encendió la primera chispa de la subversión.

Monseñor Rafael Arias, un hombre macizo y apacible que habla con la misma sencillez y la misma cadencia criolla de cualquier venezolano corriente, había meditado mucho antes de escribir la primera línea de aquella pastoral. La idea nació del conocimiento general que tenía el arzobispo de la realidad del país, por apreciación directa y por las conversaciones con sus párrocos. En un estudio económico de las Naciones Unidas, que recibió por correo, se enteró de que la producción per cápita de Venezuela había subido al índice de 500 dólares, pero que esa riqueza no se distribuía de manera que llegara a todos los venezolanos. “Una inmensa masa de nuestro pueblo -observó en una de sus primeras notas- está viviendo en condiciones que no se pueden calificar de humanas”. Poco antes, el cardenal Caggiano, legado pontificio al II Congreso Eucarístico Bolivariano, había planteado ese problema en la sesión extraordinaria que celebró en su honor el Concejo del Distrito Federal. “Venezuela -dijo en esa ocasión Caggiano- tiene tanta riqueza que podría enriquecer a todos, sin que haya miseria y pobreza, porque hay dinero para que no haya miseria”. (más…)